XACOBEO 2010
En los aparcamientos de nuestra Facultad momentos antes de emprender el viaje camino de Galicia
Tras doce horas de viaje, parando tan solo para repostar y estirar las piernas, llegamos a Lugo, la ciudad celebraba las fiestas de San Froilán y las calles, pese a lo temprano de las horas, estaban llenas de gentes. Dado que el horario de autobuses a Sarria no nos convenía, decidimos coger un taxi que nos llevase a la localidad que habría de ser inicio de nuestro Camino. Una vez alli, y tras varias peripecias, pudimos sellar por primera vez nuestras credenciales, requisito indispensable para obtener la Compostela.
"Buen camino". Esta es la corta frase con la que se saludan los peregrinos. Dos palabras que encierran los mejores sentimientos hacia aquellos que se dirigen a Compostela
La lluvia, a veces con fuerza, nos acompañó en las primeras horas del camino en una etapa de casi cuarenta kilometros que puso a prueba nuestra resistencia, tanto física como mental
Albergue El Molar, en Ventas de Narón. Aquí pasamos la primera noche.
Pasarela sobre el río Miño
Monumento al peregrino a las afueras de Palas de Rey
Foto tomada después de sellar nuestra credencial de peregrino en la iglesia de Santa María de Leboreiro
El trayecto de la última etapa, realizado en su mayor parte de noche, fue realmente mágico. Con la única ayuda de una pequeña linterna que nos habían prestado en el albergue Edreira, del Pedrouzo, llegamos a los límites de Compostela
Ya de día alcanzamos la cumbre del Monte do Gozo, donde se haya el enorme monumento que conmemora la visita de Juan Pablo II. Desde allí se contempla por primera vez la ciudad de Santiago y las torres de su catedral
Santiago, Plaza de la Quintana y Puerta Santa
Azabachería
Tres horas tuvimos que hacer cola para obtener la Compostela. Fue para mi uno de los peores momentos porque los pies me dolían enormemente
Santiago. Centro de Europa
¡Por fin! La fachada del Obradoiro nos recibe el 12 de Octubre




