lunes, 29 de febrero de 2016

LARGO FIN DE SEMANA EN MADRID Y MARRAKECH


Un largo fin de semana, de miércoles a domingo, nos llevó primero a Madrid para asistir a la representación de Cabaret en el Teatro Rialto con las entradas que Juanma y Alejandra nos habían regalado en Reyes. Después, y hasta la noche de jueves, paseos por la capital y comida con Pedro, para acabar en el aeropuerto de Barajas para coger el vuelo a Marrakech, que salió con casi dos horas de retraso.
De Marrakech que decir. De entrada a la una de la madrugada, hora de llegada, y después de pasar por unas callejas de imposible calificación, atravesamos un fantasmagórico portón que nos introdujo en nuestro alojamiento, un precioso caserón decorado en una mezcla de estilos, árabe y francés, que nos dejó boquiabiertos, el Riad Chafía.


En uno de los múltiples Don Jamón, en este caso en la Gran Vía, en el que cenamos al salir del teatro


Delante del Teatro Real



La primera cena en Marrakech, en Les Terrasses de l`Alhambra, que domina toda la famosa plaza Djemaa el Fna, en la que cuentacuentos, encantadores de serpientes, grupos músicos tocando machaconamente sus tambores, puestos de comida y vendedores de todo llenan su inmenso recinto


Riad Chafía


La exquisita decoración era una de las características de nuestro riad












Enrevesado entramado de callejas llenas de pequeños establecimientos donde se puede comprar cualquier cosa y en el que es muy fácil perderse. Calles peatonales pero por las que pasan motos, bicicletas o carros tirados por pequeños burros que desquician los nervios del más templado



La Plaza, así es como la llaman. Una explanada gigantesca rebosante de vida y de exotismo


En la Madrasa Ben Youssef, fundada por el sultán Abou el Hasan en el siglo XIV. Tenía 132 habitaciones en las que podían estudiar hasta 900 alumnos. Funcionó como escuela coránica hasta los años veinte del pasado siglo.




















Oriente y Occidente




Tras una mañana de visitas turísticas recabamos en el Café Arabe en el que comimos de maravilla. La foto es de su Salón Bereber.


Primero una cerveza Casablanca bien fresquita y después...


Tajine de cordero, ciruelas y huevos de codorniz. Exquisito


Mezquita de la Kutubia. Al igual que el resto de las mezquitas marroquíes no se puede visitar



Día de frío y lluvia


En las Tumbas Saadíes. Construidas entre los siglos XVI y XVII, durante el reinado del sultán Ahmad al Mansur.






Mezquita de la Kasbah


En el aeropuerto Marrakech-Menara para coger el avión de regreso

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